Rusticostenerife

Según los expertos este estilo surge en los mercados de la Alemania de 1870 y nace de la necesidad de expresar la felicidad de una clase media con una escasa formación intelectual que busca la apariencia y la ostentación.
Aunque en su origen ha sido un estilo criticado y despreciado, en los últimos tiempos ha resurgido con más fuerza que nunca como un estilo rebelde, diferente y original quizá, en parte, gracias a los decorados de las películas de Almodóvar y a la vuelta de lo retro.

El estilo kitsch no busca la funcionalidad, no tiene mucha importancia es más importante la estética y prefieren todo lo industrial y manufacturado a lo artesanal. La ornamentación exagerada es su carta de presentación.

El estilo carece totalmente de equilibrio, armonía y consonancia al estilo clásico. Destaca el amontonamiento espontáneo, sin orden ni concierto aparente. Cualquier figurita vale, los detalles de las bodas, comuniones, bautizos…son perfectos y cuantos más mejor.

Los colores elegidos son estridentes y vivos, azules, verdes, rojos. En las formas predominan las curvas y en los materiales las imitaciones: cerámicos y plásticos que simulan mármol, zinc que pretende ser bronce…Toda mezcla es válida. Otra de las características del estilo Kitsch es combinar objetos de procedencias diferentes, africano con pop art.
Los ochenta tienen su representación en este estilo. El retro tiene un espacio preferencial en el estilo Kitsch, dibujos animados, manga, series televisivas de los setenta, tapicerías de imitación a leopardo…